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Inclusión
social: la RSE en el Precoloquio de IDEA
* Por Mercedes Occhi
Seguramente no es nuevo escuchar empresarios preocupados
por la situación del desarrollo social en nuestro
país. Lo que sí es novedoso, es el ver el
grado de compromiso que están poniendo para la
discusión y búsqueda de soluciones a problemas
sociales como la educación, la salud pública,
la pobreza y el desempleo.
Que el Precoloquio de IDEA haya dedicado la mitad
de su jornada a debatir acerca de la inclusión
social es solo un ejemplo más de una tendencia
creciente y bienvenida respecto de la responsabilidad
empresarial.
No hace falta entonces, estar en encuentros o seminarios
dedicados específicamente a analizar y debatir
el desarrollo de la Responsabilidad Social Empresaria
(RSE) en el mundo o en Argentina, para escuchar hablar
de la misma. Esto ya está sucediendo en otros
ámbitos clave, en donde si bien a la RSE se la
llama por otro nombre, se la menciona y se la trata al
fin.
Hablar y debatir sobre el rol del sector privado en la
inclusión social argentina, claramente tiene que
ver con hablar de ciudadanía empresaria, de la
responsabilidad de la empresa y su contribución
para promover el desarrollo social del país. Es
así, que hoy por hoy, este tema ha ganado un espacio
notable en la agenda del empresariado argentino, y esta
es una muy buena noticia.
Esto es lo que sucedió la semana pasada en el edificio
de la Bolsa de Comercio de la ciudad de Rosario, cuando
aproximadamente 250 empresarios de diversos sectores,
funcionarios locales y nacionales y algunos representantes
de importantes organizaciones sociales, se reunieron en
el precoloquio del Instituto para el Desarrollo Empresario
Argentino (IDEA); preludio del clásico evento empresario
y político, que se realiza todos los años
en el mes de noviembre en la ciudad de Mar del Plata:
el coloquio de IDEA.
Este año, el tema elegido es Progreso sostenido
Estrategia Nacional. Y, dentro de este esquema,
es donde se incorporó a la problemática
social como uno de los temas principales a debatir entre
empresarios y funcionarios del gobierno.
Uno de los tantos problemas sociales sobre los que hablo
Daniel Arroyo, Viceministro de Desarrollo Social de la
Nación, es: (i) la falta de llegada del mercado
laboral a la población que está en situación
de extrema vulnerabilidad y (ii) la urgencia de capacitar
en función a las necesidades del mercado laboral.
Ya que si bien hay demandas de trabajo en las empresas,
los jóvenes hoy se capacitan en condiciones ficticias,
sin tecnología adecuada que hace imposible su inserción
laboral. Habría entonces una clara necesidad de
proveer asistencia técnica por parte de las empresas
para mejorar la capacitación de aquellas personas
con potencial de ingreso al mercado laboral, proveyéndoles
herramientas y condiciones tecnológicas reales
y oficios que sean necesarios y útiles. Es imperioso
que se articulen las capacidades laborales con las capacidades
productivas, para que haya beneficio mutuo, entre las
personas que necesitan ingresar al mercado laboral y las
empresas que necesitan cubrir puestos con oficios adecuados.
En las habituales encuestas del coloquio, los empresarios
líderes del país coincidieron que para lograr
un progreso sostenido es indispensable
que el Estado garantice una mejora en la cobertura
y calidad de la educación escolar, que haya mayor
y mejor formación laboral, favorecer la inversión
para generar puestos de trabajo y, además, destacaron
la importancia de la colaboración del sector privado
para promover la inclusión social, que serviría
esencialmente para, sumar aportes al sistema educativo
en la definición de las competencias necesarias
para el acceso al mercado laboral y para promover la Responsabilidad
Social Empresaria en la gestión de la empresa.
En el debate, los empresarios también hicieron
referencia a la necesidad de regionalizar los programas
sociales, a ayudar a capacitar, a que el Estado propicie
y facilite la participación del sector privado,
a apostar al desarrollo de ONG´s sobre la base de
fideicomisos, a generar un papel de crecimiento empresarial
que atenúe la exclusión social, entre otras
cosas.
Si bien, la comprensión la RSE va lentamente abandonando
el concepto de asistencia social para alcanzar el concepto
de responsabilidad en todos sus actos, es sumamente beneficioso
para el desarrollo de la RSE en nuestro país que,
en un evento con empresarios líderes, estos hayan
coincidido en la importancia que tiene el sector privado
en el desarrollo social del país y hayan destacado,
además, el rol específico de la RSE en ese
proceso. Es un paso más hacia la integración
del concepto de responsabilidad en la gestión de
la empresa, más allá de los programas sociales
que puedan estar desarrollando, para comprenderla como
responsabilidad tanto hacia fuera de la empresa, como
hacia adentro de sus puertas.
El Precoloquio fue una buena demostración de cómo
la RSE está ocupando, poco a poco, un lugar en
la agenda del empresariado argentino. Pero queda mucho
por hacer. Hace falta pasar de un modelo asistencialista
a un modelo de RSE en toda la gestión de la empresa,
y trabajar en aquellos espacios en donde las empresas
pueden ocupar un rol importante en la transferencia de
capacidades productivas y en donde, junto con su red de
proveedores y aquellos que intentan ingresar al mercado,
puedan encontrar una real cadena productiva que beneficie
a todos.
Como dijo Daniel Arroyo en su exposición durante
el Precoloquio, si bien hay que dar peces y enseñar
a pescar también hay que asegurarse de que
haya peces en la laguna. Y en este punto,
responsabilidad social empresaria, bien podría
implicar la participación activa de la empresa
en colaboración con el Estado para la inserción
social de los hoy excluidos argentinos.
* Consultora en Responsabilidad Social Empresaria
Junio de 2005
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