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Responsabilidad
Moral Corporativa versus Responsabilidad Moral Individual
C. Soares, Journal of Business Ethics.
Soares aspira a demostrar que las teorías de individualismo
y nominalismo son inadecuadas para explicar la responsabilidad
moral de las corporaciones. El debate sobre la responsabilidad
empresarial está expuesto desde dos puntos de vista
opuestos: el de los nominalistas y el de los realistas.
De acuerdo al punto de vista de los nominalistas, las
corporaciones son "conglomeraciones de seres humanos"
en los cuales es difícil atribuir responsabilidad
moral debido a que, ellos creen, una corporación
y sus principales son lo mismo. "Las corporaciones
no existen en forma separada a sus miembros, cualquier
mérito o responsabilidad sólo puede ser
logrados por la culpabilidad de un individuo, sirviente
o empleado".
Por otro lado, los realistas creen que las corporaciones
representan más que cualquier individuo particular
o grupo de individuos y que deben ser consideradas responsables
por las decisiones que éstas toman. Soares, como
los realistas, opina que los intereses de la compañía
se extienden más allá de los intereses de
los individuos que emplea y de hecho podría "divergir
de los intereses de los individuos que están dentro
de la corporación en cualquier contexto".
Para Soares, las ideas de responsabilidad moral "como
la agencia, racionalidad, y la autonomía"
deben ser y son aplicadas a las corporaciones. El autor
cree que las corporaciones tienen la capacidad de planear,
analizar, y de prever sus acciones, y esas acciones son
intencionales. Además, las corporaciones poseen
de medios para monitorear las consecuencias de sus decisiones.
De esta forma, Soares enfatiza que las corporaciones deben
ser calificadas como agentes morales, llamándolas
a que asuman una responsabilidad apropiada.
Soares presenta este argumento identificando a las corporaciones
como actores intencionales y racionales capaces de ser
motivados por influencias externas. El autor desarrolla
esta conclusión tomando en consideración
la agenda de la corporativa. La misión declarada
de una corporación establece acciones que van a
ser fundamentales para concretar dicha misión.
De esta forma, las acciones realizadas por una corporación
que busca implementar la agenda corporativa pueden ser
intencionales. Por estas acciones intencionales, existen
reacciones premeditadas por las cuales Soares busca implementar
responsabilidad.
Soares afirma que, debido a que el éxito de una
corporación depende en gran parte de su habilidad
para adaptarse inteligentemente a las fuerzas envolventes
del mercado, cómo es posible que pueda no ser interpretada
como una entidad racional y autónoma? Debido a
que las corporaciones juegan un papel creciente y dominante
en la sociedad, es más importante que nunca lograr
que sean responsables de sus acciones.
Soares asegura que una vez que la relación de agencia
está establecida, una pregunta más difícil
aparece: ¿ante quién deberían ser
responsables las corporaciones? ¿deberían
extenderse sus responsabilidades más allá
de los accionistas de la corporación? Este artículo
no profundiza en estas preguntas, pero argumenta que las
corporaciones pueden prever y monitorear las consecuencias
de su interacción social, en una escala mayor que
un actor intencional y ordinario.
Soares agrupa estas interacciones en cuatro categorías:
1) intercambios entre agentes individuales; 2) corporaciones
que interactúan con agentes individuales; 3) corporaciones
que interactúan con otras corporaciones; y 4) corporaciones
que interactúan con la sociedad. Soares invita
al lector a preguntarse: si una corporación tiene
tanta influencia, ¿no debería tener también
tanta responsabilidad por sus acciones?
Autor Resumen: Liliana Ubillus
Traducción: Daniel Zider
www.iadb.org/Etica/Documentos/abs_soa_corpo.doc
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