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La transparencia corporativa

En la antesala de la visita que el fundador de GRI, Allen White realizará a El Salvador, Roberto H. Murray Meza, Presidente de la Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS) analiza el valor estratégico de la RSE en el marco de la competitividad empresaria. El aporte de los informes de sustentabilidad basados en GRI a la gestión de la transparencia de las empresas, a través del diálogo  con todos los grupos de Interés.

En esta época donde los mercados naturales no son suficientes para las empresas exitosas, las diferencias cualitativas entre competidores a escala internacional hacen la diferencia. Una de estas diferencias de cara a los consumidores es la transparencia corporativa. Actualmente existe una imperante necesidad de incorporar la ética empresarial como una variable dentro de la estrategia de cada organización. En este sentido, un esquema de rendición de cuentas al interior de la empresa resulta un desafío fundamental para transformar y divulgar la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) como un activo estratégico no solo en beneficio de los accionistas, sino de todos.

Pero ¿qué aspectos debería de considerar una organización para poder presentar a sus públicos de interés que existe un cambio real en la lógica con la que opera la empresa? Un Reporte de Sostenibilidad es la respuesta más prometedora.

En El Salvador los términos de “Reporte de Sostenibilidad” pueden tener un matiz nuevo para muchas empresas. Por tal motivo es importante que de cara a las exigencias cambiantes en los mercados, los empresarios estemos en constante actualización. Como parte de este proceso de mejora continua, la Fundación Empresarial para la Acción Social (FUNDEMAS) traerá a nuestro país la semana del 23 de enero a uno de los más importantes pioneros en rendición de cuentas a escala mundial: Allen White. Este gurú de la RSE ha sido uno de los creadores de la Iniciativa del Reporte Global (GRI, por sus siglas en inglés) en 1997, una metodología estandarizada que muestra a las organizaciones en primer lugar cómo contabilizar los aspectos que no son medidos o valorados en otros reportes de la empresa y que permiten dimensionar el estado en que esta ha incorporado la responsabilidad social al negocio, no solo cumpliendo con la labor y el impacto ambiental exigido por ley (pago de sueldos e impuestos o control de emisiones, por ejemplo), sino que, avanzando más allá en su compromiso por el desarrollo humano sostenible.

Esta es la primera visita que este especialista de renombre mundial hace al istmo centroamericano por lo que aquellas empresas que estén interesadas en mantener su liderazgo deben formar parte de esta iniciativa participando en los talleres de actualización. Debemos estar conscientes de que existen lineamientos que permiten dar valor a las acciones que habitualmente no son suficientemente medidas al interior de la organización, desde las donaciones que se realizan a una iniciativa de interés social, hasta las horas que se invierten en voluntariado de los empleados en obras de bien común. Por ende, se trata de pensar en un nuevo valor agregado, no solo en aportes en dinero, sino también en la contribución que se hace a través de la entrega de destrezas y conocimientos.

Entre las ventajas que otorga el GRI a las empresas es que permite establecer parámetros para retroalimentar las políticas de responsabilidad social al interior de las empresas y establece mecanismos de comparación entre las organizaciones. De esta manera, las metas de los ejecutivos no serán solo incrementar su valor patrimonial, sino también lograr generar un mayor valor agregado social y medioambiental.

Citando al mismo Allen White quien asegura: “Es necesario presentar una imagen clara, completa, auditable, verificable y fiable de cómo funciona la empresa en cuanto a sus relaciones con todos sus públicos interesados, porque ellos son, en un sentido, inversionistas en la empresa y la empresa es inversionista en la sociedad”, debemos de tener la convicción de que el retorno social existe, pero debe de promoverse y comprobarse.

La comprobación por los públicos de interés de la información que existe en los Reportes de Sostenibilidad es también necesaria para no dar la impresión de que los informes son simplemente ejercicios de relaciones públicas sin contenido real. Tampoco es simplemente apegarse a un reporte por el hecho de ser el más conocido como lo es el GRI, en el fondo lo que se debe de responder es: ¿Sabe la empresa la dimensión de su impacto en la sociedad? ¿El reporte cubre lo que es realmente importante para los públicos interesados?

Es importante enfatizar que el reporte debe ser un medio para comunicar que se ha respondido a los cambios y a las nuevas realidades de los mercados.

La transparencia en la estrategia comunicacional de la empresa es un factor crítico en los mercados financieros y que definitivamente es recompensado en los mercados de capitales. Existe una expectativa general y es responsabilidad de la empresa que emite el reporte conocer a sus públicos y adaptar su reporte a esas demandas Se habla ahora de una “corporación desnuda” en la que las redes de públicos de interés se comunican entre sí y ahora las organizaciones privadas y públicas requieren tomar en cuenta que bien pueden ser posibles víctimas de la transparencia, cuando en realidad deben ser beneficiarios por esta. De hecho debe ser parte de la estrategia comunicativa que se mida el impacto que la organización tiene en la sociedad como un todo, así como tomar en cuenta cuál es el nivel de seguridad y sostenibilidad de sus empleados y más cercanos vecinos a la empresa.

La transparencia es un factor de clara rentabilidad para la empresa, según apunta White, claro está que es necesario desarrollar una estrategia coherente que concluya en credibilidad y confianza de los interesados por una empresa. Dentro de estas dimensiones de la transparencia y con la aparición de nuevos reportes, destaca el GRI, otorgando un cierto reconocimiento a quien lo implementa en su empresa. La transparencia no es una opción, es un requisito obligatorio para las empresas que quieren pertenecer a los nuevos mercados de hoy en día.

(La Prensa Gráfica)


Enero de 2006