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“Ya no hay retroceso, tenemos que cambiar”

Las empresas hondureñas tienen que entrar a la temática de responsabilidad social empresarial porque esa es la nueva exigencia del mundo globalizado, afirmó el empresario sampedrano Jacobo Kattán.

Ahora ya no es suficiente hacer descripciones narrativas de proyectos realizados. Hoy se espera más, se requieren indicadores objetivos de los resultados y de la rentabilidad social y ambiental, expuso Kattán, quien es el presidente de la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social, Fundahrse.





¿De dónde viene la RSE?


El tema de la responsabilidad social empresarial viene gestándose desde hace 15 años en el mundo. Se ha adoptado con mayor vigor y fortaleza en Europa, Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, con el proceso de globalización ningún país y empresario, en la latitud en la que se encuentre, puede pensar que es sostenible en el tiempo su empresa sino va tomando pasos firmes y acelerados hacia esta nueva política y forma de hacer negocios, y a esta nueva forma de integrarse e interactuar con la comunidad.

¿Qué representa para los empresarios hondureños este nuevo pensamiento?

Éste es un reto bien grande porque ninguno de los empresarios fuimos entrenados bajo esta nueva metodología. Entonces, esto implica socializar cambios que van en varios sentidos: uno, sensibilizar al Gobierno para que facilite las libertades individuales necesarias para que los negocios prosperen en una economía de mercado.

Dos; se necesita sensibilizar a las ong, a los empresarios y a otros sectores que tradicionalmente se han visto en conflictos, de que la solución no está en el conflicto sino en buscar plataformas de trabajo conjunto y armónico, y en ese sentido, la teoría de la RSE establece mecanismos y plataformas que nos ayudan a trabajar en común.

¿Qué cambios implica adoptar la RSE?

Esto implica cambiar patrones culturales que en América Latina, particularmente en Honduras, son bien marcados.

En muchos casos significa cambiar conceptos arraigados, reordenar las perspectivas de rentabilidad y hasta cambiar la lógica y el formato con que se dialoga con la comunidad y los grupos de interés.

La RSE, vista desde este nuevo prisma, establece que debe ser una cuestión estratégica de las empresas, entonces es difícil porque hay que cambiar toda una nueva forma de pensar y el asunto es que ya no hay retroceso. O cambiamos o nos morimos.

¿Esto viene a cambiar la forma de hacer negocios en Honduras?


Creo que sí. Estoy convencido que así se hará, sobre todo porque Honduras es un país pequeño, dependemos mucho de los negocios de exportación. Un gran valor estratégico de Honduras es su cercanía con el mercado más grande del mundo, que es el mercado americano, y los consumidores americanos son sofisticados, a ellos les interesa saber que los productos que están consumiendo hayan sido producidos con las mejores prácticas, con las mejores condiciones, sin explotación, sin usar químicos que envenenan el medio ambiente y sin crear problemas sociales.

¿Quién está orientando el debate nacional sobre este tema?

Un grupo de empresarios creamos recientemente la Fundación Hondureña de Responsabilidad Social Empresarial, cuyo objetivo principal es divulgar este tema para que esté presente en la agenda nacional, el gobierno y las universidades con el propósito que se vayan asimilando estas ideas.
Pretendemos introducir la temática de RSE en el pensamiento estratégico de las empresas lo que significa integrarla como una cuestión toral en la toma de decisiones y en la gestión empresarial, con el fin de agregar valor al negocio y a la sociedad en su conjunto.

¿Hay compañías hondureñas que ya trabajan bajo esta nueva modalidad?

En Honduras esto empezó primero en las grandes transnacionales como el Grupo Alcon, Amanco, Cervecería Hondureña y Chiquita, pero Fundahrse en muy poco tiempo cuenta ya con una amplia membresía de empresas y es miembro activo de Forum Empresa, organización que reúne a más de 2,500 compañías americanas.

(Fuente: La Prensa, Honduras)


Abril de 2005