La empresa de Retail Forever 21 es foco de una demanda por prácticas laborales injustas

21.10.2015 | Mundo

El Retail fue demandado por utilizar el esquema de “turnos de guardia”, conocidos en inglés como turnos “on call”, en el que los empleados están a disposición de la empresa por si necesita de sus servicios impidiendo conseguir otros trabajos. Además se denuncia la falta de pago por el trabajo por turnos.


La demanda fue presentada por Raalon Kennedy, ex empleado de ventas de Forever 21, quien afirma que cuando los empleados en guardia se reportan a trabajar no les pagan adecuadamente por su tiempo. “Estos tunos de guardia no son diferentes de los turnos regulares, y Forever 21 lo ha clasificado erróneamente para evitar pagar el sueldo de acuerdo con la ley (del estado de California)”.

Una semana antes una demanda laboral similar fue presentada en contra de BCBG por Robynette Robinson quien argumenta que estos turnos no son compensados debidamente.

Esta acción de las tiendas de BCBG Max Azria Group LLC es calificada por los demandantes como una nueva forma de robo de salario, la práctica de agendar turnos de guardia a los empleados de tienda, pero de no pagarles el tiempo en que se reportaron a trabajar.

La ley en California expresamente dispone que se pague a los empleados el tiempo en que se reportaron a trabajar pensando que lo harían por un número determinado de horas, pese a que no lo hayan hecho por una mala calendarización o por falta de una notificación adecuada del patrón. Este tiempo no califica como horas extra y el patrón debe pagarlo con el salario por hora convenido, pese a que se trabaje un tiempo menor del turno regular.

Además de estas dos demandas, el despacho de abogados Bridgeford Gleason & Artinian presentó otra demanda en contra de Gap y sus subsidiarias, PacSun y Tilly’s y planea presentar otras cuatro o cinco demandas similares.

Richard K. Bridgford de Bridgford Gleason y Artinian, abogado del empleado demandante, dijo que la demanda pone el foco en cómo las acciones de los minoristas privan a los empleados de su capacidad de ganar un salario digno.

"Estas prácticas les impiden obtener un empleo de otro empleador porque están atados a la guardia y están obligados a estar disponibles. Por lo tanto, en el proceso, están impedidos de obtener otro empleo, y sin embargo, no están siendo compensados ​​por el tiempo que están atados", dijo Bridgford.